¿Cuándo hay que empezar a hablar de dinero a nuestros hijos?
La educación financiera no se enseña en el colegio, y eso hace que muchos adultos lleguen a la vida real sin saber cómo manejar su dinero. Por eso, cuanto antes empecemos a hablar de dinero con nuestros hijos, mejor.
Desde los 6 o 7 años ya pueden aprender el valor del ahorro, la paciencia y el esfuerzo. A partir de los 10 o 12 años, podemos enseñarles conceptos más avanzados: qué es un presupuesto, cómo funcionan los intereses o cómo invertir parte de su dinero.
El objetivo no es que se conviertan en pequeños economistas, sino que entiendan que el dinero es una herramienta que, si se usa bien, da libertad y opciones en el futuro.
Muchos padres optan por dar una paga para que los niños empiecen a decidir qué hacer con ese dinero y entender el valor del ahorro. Yo quiero ir un poco más allá…
¿Es legal darles dinero?
En determinados casos es totalmente legal. Los padres o tutores pueden abrir cuentas bancarias a nombre de sus hijos y realizar aportaciones periódicas.
Estas cuentas pertenecen al menor, pero los adultos actúan como representantes legales hasta que cumpla los 18 años. Lo importante es que el dinero se gestione siempre en beneficio del menor, ya sea para sus estudios, su futuro o su formación financiera.
Además, muchas entidades ofrecen cuentas específicas para menores, con ventajas fiscales y sin comisiones, lo que facilita empezar a construir un patrimonio a su nombre.
Lo que no seria legal es que, como padre, transfieras dinero a una cuenta personal de tus hijos mayores de edad, ya que se consideraría como una donación, y tendria que tributar.
¿Por qué es importante que empiecen a invertir cuanto antes?
El tiempo es el mayor aliado de un inversor, y los niños tienen mucho por delante. Empezar pronto significa que pueden aprovechar al máximo el interés compuesto, ese efecto bola de nieve que hace crecer el dinero con los años.
Por ejemplo, invertir 50 € al mes desde los 10 años hasta los 30 puede suponer más del doble de capital que si se empieza a los 20, incluso aportando lo mismo.
Además, enseñarles a invertir fomenta valores como la paciencia, la planificación y la responsabilidad, tres pilares básicos para cualquier adulto financieramente libre.
Ventajas de que tengan su propia cuenta de inversión
Aprenden con la práctica: ven cómo crece su dinero, cómo fluctúa y entienden el valor del tiempo.
Les da autonomía: sienten que el dinero “es suyo”, aunque los padres sigan supervisando.
Permite aprovechar décadas de interés compuesto.
Fomenta el ahorro a largo plazo. Y lo más importante, no se centran solo en consumir, sino que empiezan a apreciar mucho más el valor del dinero y lo que pueden hacer con él.
Es una forma segura de introducirlos en el mundo financiero, con supervisión total de los tutores.
Sirve para canalizar regalos familiares o aportaciones periódicas hacia un objetivo con sentido.
Cuenta Junior de MyInvestor
La Cuenta Junior de MyInvestor es una de las opciones más completas y rentables para empezar a invertir a nombre de nuestros hijos.
Está pensada para menores de 0 a 17 años y permite tanto ahorrar con una rentabilidad interesante como invertir en fondos indexados y carteras automatizadas. Los que seguís mi canal de Youtube ya deberíais saber que es todo esto. Si no me sigues, ve a mi canal para tener mucha más información sobre la inversión en Fondos Indexados.
Características principales de la cuenta Junior de Myinvestor:
Sin comisiones de mantenimiento ni custodia.
Remuneración del 0,75% TAE durante los primeros 12 meses (hasta 70.000 €). Luego hay que cumplor alguna de las condiciones que tienes más abajo.
Apertura online en pocos minutos, desde el móvil o el ordenador.
Disponible desde el nacimiento del menor. ¡Puedes ir a registrar a tu hij@ cuando nazca y mientras esperas tu turno, abrirle la cuenta!
Los padres o tutores legales son los representantes y controlan todos los movimientos. Lo que significa que hasta que no sea mayor de edad, no podrá tener un uso libre del dinero.
Posibilidad de invertir en fondos indexados, carteras automatizadas o fondos seleccionados.
Pasos para abrir la cuenta:
Acceder a la web de MyInvestor.
Seleccionar la opción Cuenta Junior.
Rellenar los datos del menor y del tutor legal.
Adjuntar el DNI o libro de familia para acreditar el vínculo.
Firmar digitalmente el contrato.
Realizar la primera aportación o programar un ingreso automático.
Una vez abierta, el menor podrá tener su propio número de cuenta y los padres podrán gestionar las inversiones o transferencias desde la app.
¿Qué es MyInvestor?
MyInvestor es un neobanco español respaldado por Andbank, El Corte Inglés Seguros y otros socios financieros.
Se ha posicionado como una de las plataformas más competitivas para ahorrar e invertir, gracias a sus bajas comisiones, cuentas remuneradas y acceso a fondos indexados de gestoras como Vanguard, iShares o Amundi.
Su funcionamiento es 100% digital, con una app sencilla y transparente, pensada para quienes buscan rentabilidad sin complicaciones ni costes ocultos.
Alternativas a la Cuenta Junior de MyInvestor
Aunque la cuenta de MyInvestor destaca por su facilidad de uso y amplio catálogo de inversión, existen otras opciones en el mercado que también pueden ser interesantes. Aquí tienes algunas de las principales:
Indexa Capital Kids – Cuenta de inversión en fondos indexados a nombre del menor, con gestión automatizada y comisiones muy bajas.
Openbank Kids – Permite a los niños tener su propia cuenta de ahorro con supervisión parental y acceso a herramientas educativas.
Evo Banco Junior – Cuenta sin comisiones que fomenta el ahorro familiar con control parental.
Banco Santander Mini – Incluye app educativa y regalos por objetivos de ahorro.
BBVA Cuenta Blue Joven – Diseñada para adolescentes, con tarjeta y gestión digital.
ING Cuenta Naranja Menores – Ahorro sin comisiones y rentabilidad modesta, con acceso a fondos desde los 13 años.
Raisin Kids (a través de Raisin Bank) – Permite acceder a depósitos europeos a nombre del menor.
CNP Partners Kids – Seguro de ahorro a largo plazo pensado para educación o proyectos futuros.
Cada opción tiene sus particularidades, pero pocas combinan la rentabilidad y libertad de inversión que ofrece MyInvestor.
¿Qué es lo que hago yo personalmente?
En mi caso, todavía no tengo una cuenta específica a nombre de mi hija. De momento, llevo yo directamente la gestión del dinero y las inversiones familiares, destinando parte de los ingresos a mi propia cartera, con la idea de usar ese capital en el futuro para costear su formación, ayudarla a arrancar proyectos o emprender, y sobre todo enseñarle a gestionar su dinero de forma inteligente.
Mi objetivo no es solo dejarle un patrimonio, sino enseñarle a administrarlo con cabeza.
Cuando llegue el momento, probablemente abriré una Cuenta Junior en MyInvestor, porque combina buena rentabilidad, flexibilidad y la posibilidad de empezar a invertir desde cero con total control parental.