Imagina despertarte un lunes sin despertador, sin jefe, sin prisas. No porque estés de vacaciones, sino porque ya no necesitas trabajar para vivir.
Tus inversiones y activos generan suficiente dinero para cubrir tus gastos, mes tras mes. Eso es la libertad financiera.
Y aunque suena a sueño lejano, no es solo para millonarios o gurús de internet.
Es para cualquier persona dispuesta a entender cómo funciona el dinero, tomar el control de sus finanzas y dar pasos reales hacia un futuro sin cadenas.
En este post te voy a contar las 7 fases que te llevarán hasta allí. Desde que no llegas a fin de mes… hasta el punto en el que el dinero ya no marca tus decisiones.
Yo ya he recorrido gran parte del camino. ¿Te animas a empezarlo tú también?
Fase 1: Darse cuenta…
Lo primero que necesitamos hacer es ser conscientes de nuestra situación económica. Igual te ries pero no hay tanta gente que sepa lo que gasta al mes, lo que gana, lo que puede ahorrar, etc.
Aunque no nos guste, tenemos que conocer nuestra situación personal o familiar. Una vez tomamos consciencia de donde estamos, seremos capaces de empezar a tomar decisiones para mejorar nuestra situación.
Yo usaba un excel para ello que te adjunto aquí abajo. Actualmente uso la App de Fintonic para automatizar todo. Da igual lo que uses, pero ponte las pilas!
📢 Puedes acceder aquí a la plantilla de gestión de finanzas personales.
Fase 2: Suma cero
Aquí es donde mucha gente se estanca. Se gasta más de lo que se gana o simplemente no se consigue ahorrar. Según Infobae, casi el 70% de los españoles ahorra cada mes, pero solo un 15% está satisfecho con lo que ahorra.
Si ganas 1.200€ y gastas 1.500€, tu primer objetivo es llegar a cero. Reducir gastos fijos, optimizar los variables, y, sobre todo, aumentar tus ingresos. Yo compartí piso, compré un coche de segunda mano, elegí un piso en lugar de una casa, y busqué maneras de mejorar mis ingresos cambiando de trabajo o buscando una promoción.
Esta fase es clave. El control aquí define todo tu futuro financiero.
Fase 3: Red de seguridad
Una vez tienes algo de ahorro, toca construir tu colchón de seguridad. Para algunos serán 2 meses de gastos, para otros 6 o 12. Yo me siento cómodo con entre 6 y 12 meses de gastos familiares.
Este dinero debe estar disponible y seguro. Puedes usar productos como fondos monetarios que ajusten a la inflación (como los de MyInvestor).
Este colchón no solo te protege ante imprevistos como una avería o una urgencia veterinaria, también te da paz mental. Vivir al día puede ser muy perjudicial para la salud. Cigna lo confirma.
Empieza por un mes. Irás creciendo. El cambio en tu tranquilidad mental al ver 6.000€ en tu cuenta frente a 200€ es brutal.
¿Cómo crear tu red de seguridad con Myinvestor?
Gracias a Myinvestor puedes seleccionar productos que optimicen esta red de seguridad y puedas tener unos ahoros trabajando de manera conservadora. Tienes 3 opciones principales:
Fondos Monetarios en Myinvestor
Los fondos monetarios son vehículos de inversión de bajo riesgo que invierten en activos muy líquidos y a corto plazo, como deuda pública o depósitos bancarios.
Suelen ofrecer una rentabilidad ligeramente por encima de la inflación.
Son ideales para mantener el valor del dinero sin asumir grandes oscilaciones.
Son líquidos: puedes retirar tu dinero con rapidez si lo necesitas.
En MyInvestor tienes acceso a varios fondos monetarios sin comisiones adicionales de custodia.
Cuenta Remunerada de Myinvestor
La cuenta remunerada de MyInvestor es una de las más competitivas del mercado, sobretodo si inviertes en su roboadvisor o fondos de inversión:
Hasta un 1,25% TAE (según promociones y condiciones).
Sin comisiones de mantenimiento.
Liquidez total: puedes sacar el dinero cuando lo necesites.
Sin necesidad de domiciliar nómina ni recibos.
💡 Perfecta para quienes buscan simplicidad, seguridad y un pequeño rendimiento mientras mantienen su fondo de emergencia accesible.

Depósitos de Myinvestor
Los depósitos pueden ser una opción para tener parte del colchón de seguridad, aunque son menos líquidos que los fondos o la cuenta remunerada. MyInvestor también ofrece depósitos con rentabilidad garantizada:
Rentabilidades atractivas para plazos desde 1 hasta 12 meses.
Seguridad total: están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular.
Opción ideal si sabes que no vas a necesitar ese dinero en un tiempo y quieres asegurarte un rendimiento fijo.
💡 Una opción intermedia entre rentabilidad y disponibilidad. Si ya tienes liquidez inmediata cubierta, puedes complementar tu colchón con estos depósitos.

Fase 4: Crecimiento
Ya tienes tu colchón. Ahora toca crecer. Y aquí aparece la magia del interés compuesto. Alcanzar los 100.000€ es un punto de inflexión, donde la bola empieza a girar más rápido.
En mi caso, empecé con poco en Indexa Capital. Al principio no se nota, pero ahora ya se ven resultados. Invertir no es solo meter dinero en un ETF. Es también invertir en ti, en tu formación, en un negocio, en ser más valioso en el mercado laboral.
Y no te preocupes si empiezas con cantidades pequeñas. El crecimiento vendrá con el tiempo, constancia y buenas decisiones.
Fase 5: Creación de riqueza
Aquí es donde estoy yo ahora. Ya he superado los 100k y los rendimientos comienzan a ser notables. Imagina 100.000€ al 7% durante 15-20 años.
Pero si queremos invertir más, necesitamos ingresar más. Además de mi trabajo, tengo un piso alquilado y mi canal de YouTube, que ha pasado de generar unos pocos euros a acercarse a 1.000€ mensuales en un buen mes.
Al sumar estos ingresos a la inversión, el crecimiento se acelera. Y aunque es difícil, voy en camino a la fase 6.
Fase 6: Independencia financiera
Tienes activos que cubren tus gastos. Trabajar es opcional. Si tus gastos son 1.500€ y tus ingresos pasivos los cubren, has llegado.
En mi caso, estoy cerca gracias a mi cartera de inversiones e ingresos pasivos. Pero hay matices: los ingresos fluctúan (por ejemplo, YouTube puede bajar) y los gastos pueden subir, especialmente con hijos.
No me pongo un número objetivo ni una fecha. Lo importante es estar mejor que el año pasado. Sentir que cada paso es progreso.
Se habla de la regla del 4%: si necesitas 30.000€ anuales, necesitas 750.000€ invertidos. Pero no te obsesiones con los números. Céntrate en el camino.
Fase 7: Libertad financiera
Aquí tus activos generan más de lo que necesitas. Si necesitas 30.000€ al año y generas 50.000€ con tus inversiones, estás en la fase de abundancia. Parece imposible, pero ten en cuenta lo que te digo a continuación: Pasar de la fase 6 a la 7 es incluso más fácil gracias al interés compuesto. Por ejemplo, 750.000€ al 7% durante 5 años es más de un millón de euros, sin necesidad de hacer nada.
Llega un momento en el que el dinero, simplemente, se reproduce sin parar y tú solamente tendrás que decidir como irlo gastando. No todo el mundo llega aquí (yo no sé si llegaré), pero es una meta que marca las acciones que voy tomando con mi patrimonio.
¡Dime en qué fase estás tú y hasta dónde crees que podrás llegar!
Recuerda que el objetivo no es correr, sino avanzar. Paso a paso. Porque cada avance cuenta, y lo importante es no parar nunca.